Dejaré una luz en el camino,
que ilumine las horas que te aguardan,
cubiertas de ensoñaciones,
despojadas de inicuos avatares,
asidas del momento.
Dejaré una luz en el camino,
deseosa e ilusionada;
que abroche mis deseos
en los puños de tus mangas,
para que vayan contigo
donde quiera que tu vayas.
Dejaré una luz en el camino
que recuerde los surcos de tu frente,
cubiertos del claroscuro
del atardecer,
de la belleza policroma
de los bosques de otoño.
No para que me busques,
sino para que te encuentre

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